About
Lento Estudio nació sin plan, pero con sentido.
Surge de una pausa obligada, después de una complicación de salud tras el nacimiento de mi cuarto hijo.
Parar no fue opcional. Y en esa pausa entendí que no podía seguir corriendo ni invirtiendo mi energía en algo que no era mío.
Quería estar más presente: en casa, con mis hijos, con mi cuerpo y con mi tiempo.
En medio de ese proceso, entre médicos, incertidumbre y días difíciles, crear con las manos fue lo único que me sostenía.
Mi recuperación era lenta. Y el proyecto también empezó a tomar forma así. De ahí el nombre.
Hacer las cosas lento y sanar lento, entendiendo que ni el cuerpo ni la vida responden a la prisa.
Así nace Lento Estudio, desde la paciencia aprendida a la fuerza, el dolor y las ganas de seguir adelante.